Entorno-Guijuelo - Acerca de - Aljomar, Fabrica de productos del cerdo iberico. Guijuelo.
Al abrigo del Sistema Central, el microclima privilegiado de la comarca con sus inviernos fríos y secos, así como sus veranos suaves y cortos, permite un perfecto secado y maduración de los jamones. En esta zona, de inigualable microclima, cientos de artesanos, hijos y nietos de artesanos, crean día a día, con lentitud y sabiduría, el Jamón Ibérico Guijuelo, "único en el mundo".

Desde el siglo XV se tienen noticias de la aparición de la figura del arriero que cada vez va jugar un papel más importante en la economía de este municipio, hasta entonces ligado siempre al nombre de Salvatierra, cabecera de la comarca. Así en el Catastro de Ensenada aparecen registrados 19 arrieros en Guijuelo, mientras que en la cabecera del Concejo no aparece ninguno. Sin embargo, en el mencionado Catastro de Guijuelo continua siendo un pueblo agrícola-ganadero. Hasta la Guerra de la Independencia estos arrieros (negociantes) comerciaban con granos; posteriormente se dedicaron a la recogida de jamones en la zona de Sayago y Benavente. Al sustituir la mulas por los carros van a conseguir una mayor movilidad y podrán realizar desplazamientos más largos, y así, llegarán hasta el Norte de Zamora y Galicia.

Esta situación se prolongó hasta el último cuarto del siglo XIX, cuando en 1880 se inició el sacrificio de los cerdos con planteamientos industriales, que se vio favorecido por la construcción de la Carretera Nacional y la línea férrea. A partir de entonces, la tradicional matanza que se venía realizando en el marco rural del territorio nacional durante la última parte del mes de octubre y el mes de noviembre ("A cada cerdo le llega su San Martín" dice nuestro refranero) con fines de subsistencia, se convirtió en algo cotidiano y repetitivo desde el mes de octubre a mayo. De esta manera la estampa del sacrificio y el posterior chamuscado en la vía pública se puede apreciar durante los meses mencionados.

Todo ello, así como las condiciones climatológicas y geográficas le permitieron a Guijuelo ir relegando el sector agrícola-ganadero a un segundo lugar y poner las bases del posterior desarrollo económico, que se aparta un poco de la decadencia rural que se aprecia en España.
Esta industria incipiente se convirtió en el punto de mira de numerosos agricultores de los pueblos de la comarca. Muchos decidieron trasladar su residencia a Guijuelo buscando una mejora económica. Dicha inmigración proporcionó a la Villa, lógicamente, un incremento de población y de mano de obra, factores estos, que a su vez, contribuyen a su desarrollo económico e inciden en la sociedad del momento.

El auge que Guijuelo había alcanzando a comienzos del pasado siglo influyó para que se le concediese el Mercado Semanal y la Feria anual, así como el título de Villa de Guijuelo.
El mercado semanal y la feria anual se convirtieron en el marco idóneo para realizar las transacciones comerciales de la comarca y dar salida a los productos agrícola-ganaderos que en ella se producían, a la vez que se vendían los productos elaborados en la Villa.

Otro dato importante para llegar a la consolidación de la industria chacinera fue la construcción del Matadero Municipal, que fue inaugurado en el año 1935, en cuyo año registró un sacrificio de 30.000 cerdos. El matadero viene a modificar y a hacer más rentable el sistema de matanza que anteriormente hemos descrito.

Después de la guerra civil la industria de Guijuelo pasó, al igual que el resto del país, por una crisis de cierta consideración y de la que se supo recuperar.

A partir de los años 60 Guijuelo y su industria chacinera alcanzan un desarrollo considerable, que llega hasta nuestros días y que coloca a nuestra villa en uno de los primeros puestos en el escalafón del mundo del cerdo ibérico a nivel nacional.