Víctor, encargado de la fábrica de Jamones Aljomar

Víctor García Matas tiene 57 años y entró a trabajar en Jamones Aljomar con 30 años. Conoce cada rincón de la fábrica y también a cada empleado porque, precisamente, es el responsable de que todos aprendan y realicen bien su labor. En sus manos están las llaves de la fábrica por eso, desde siempre, es el encargado de abrir y cerrar sus puertas y de que el completo engranaje de producción funcione al milímetro.

1 – Lleva trabajando en Jamones Aljomar 27 años, ¿cómo surgió este trabajo?

Alfonso, el gerente y fundador, le comentó a su abogado que necesitaba un empleado y le preguntó que si conocía a alguien de confianza y responsable. Él le recomendó a su primo, que soy yo. Y desde entonces, aquí estoy trabajando en la fábrica.

2 – ¿Cuál es su cometido en la empresa?

La verdad es que me encargo de muchas cosas, tengo las llaves de la empresa y estoy al tanto de que todo esté organizado y el trabajo salga adelante, como está previsto. Soy el encargado de la fábrica, el que abre y cierra todos los días, reparto los puestos, catalogo, estoy al cuidado de los nuevos trabajadores que entran para ver como lo hacen, ayudo en el obrador, en el saladero….

3 – ¿Siempre se ha encargado del mismo trabajo o su posición dentro de la fábrica ha ido modificándose?

Fui el encargado desde el primer momento, me encargaba de las masa, de salar lo jamones… ahora, con el tiempo, voy delegando en otros trabajadores y superviso lo qué hacen otros.

victor

4 – ¿Qué formación tiene y cómo ha ido adquiriendo la preparación necesaria para evolucionar en su trabajo?

Cuando terminé el colegio y el instituto, me fui a la mili. Después trabajé 8 años en otra fábrica y de ahí me vine a Jamones Aljomar, porque mejoraban mis condiciones.

5 – ¿Cómo tiene que ser un trabajador de la fábrica de jamones y embutidos ibéricos Aljomar?

Es muy importante que sea puntual, ordenado, activo y que se preocupe por hacer bien su tarea.

6 – ¿Qué es lo que más valora usted de Jamones Aljomar?

Hay mucho compañerismo y, además, hay muy buena relación con el jefe y eso hace que el trabajo sea más agradable.

7 – En todos sus años como empleado de Aljomar, habrá notado muchos cambios, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención?

Sí, han cambiado muchas cosas. Por ejemplo, antes se colgaban los jamones en cuerdas y ahora van en palets, y se salaban en pilas y ahora en contenedores. Además, cuando hacíamos embutido trabajábamos con masas de 100 kg, una cantidad que se ha ido aumentando hasta los 300 kg que preparamos en la actualidad. En general, la maquinaria ha cambiado completamente y con eso también es diferente la forma de trabajar.

8 – El sector del ibérico ha crecido mucho en las últimas décadas y los productos que se fabrican en Guijuelo ahora llegan a lugares muy diversos del mundo, ¿cómo ha vivido esa externacionalización de un producto como el ibérico?

En los años que llevamos exportando hemos podido comprobar el alto nivel de exigencia de los clientes de otros países, en cuanto a la forma de empaquetar, el etiquetado, y hemos tenido que adaptarnos a muchas novedades.

9 -¿Qué carne prefiere y cómo la prepara?

Mi preferido es el lomo adobado, también el solomillo con hojaldre que hace mi esposa, Marina, y la bola a la plancha.

 

 

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