Beneficios - Salud y Calidad - Aljomar, Fabrica de productos del cerdo iberico. Guijuelo.
El jamón ibérico aporta un alto contenido en ácido Oleico (ácido graso monoinsaturado) y ayuda a descender los niveles sanguíneos de colesterol total y colesterol-LDL, propiciando a su vez un incremento de la tasa del colesterol beneficioso (HDL).

Excelente fuente de vitaminas, E, B1, B6, B12, ácido fólico, beneficioso para nuestro sistema nervioso.

Aporte proteínico a la dieta, aporte de alta calidad de aminoácidos esenciales. Por cada 100 gramos de jamón, 43 gramos de proteínas.

Posee contenido rico en hierro ‘tipo –hemo’, caracterizado por su absorción más rápida y fácil que la del ‘tipo –no hemo’ presente en los alimentos de origen vegetal.

Excelente aporte de minerales, beneficioso para nuestro sistema óseo. El jamón ibérico tiene de media 2,3 mg de zinc por cada 100 gramos de jamón, con un papel protector contra la oxidación y la reacción inflamatoria. Alimento recomendable en las dietas hipocalóricas, ya que tan sólo posee entorno a 150 kilocalorías por 50 gramos. Proporcionando multitud de beneficios cardiovasculares.

Los productos del cerdo ibérico constituyen un factor determinante en dietas especialmente energéticas, no sólo por ser un alimento muy completo que proporciona nutrientes básicos para el organismo, sino también porque se digiere con mucha facilidad.

Curiosidades entorno a la calidad del jamón ibérico.

La alimentación del cerdo ibérico es fundamental respecto a la concentración de ácidos grasos monoinsaturados del jamón ibérico, los cuales favorecen la palatabilidad del producto. La alimentación del cerdo en extensivo proporciona a su dieta hierbas y raíces que aportan a la carne sustancias antioxidantes, situación ésta que se ve favorecida al realizar mayor ejercicio físico, originando una mayor resistencia a la oxidación de las lipoproteínas.

Mejora el potencial antioxidante fundamentalmente gracias a la tasa de tocoferoles y polifenoles, concretamente –tocoferol procedente de los pastos y bellotas, al tiempo que éstas proporcionan también una mayor cantidad de los polifenoles, en concreto treinta y dos distintos compuestos fenólicos, todos ellos derivados del ácido gálico. Por lo cual, la presencia de estos compuestos antioxidantes en el jamón le confiere una estabilidad oxidativa y, en concreto, modula y controla la oxidación del principal ácido graso monoinsaturado.

Entre otras propiedades, la composición del tejido adiposo del cerdo ibérico esta condicionada por la lipólisis endógena y por los ácidos grasos que ingieren en su dieta aquellos cerdos criados en la dehesa. Lo cual no ocurre en rumiantes cuyas bacterias estomacales saturan los ácidos grasos insaturados de los vegetales ingeridos produciendo ácido palmítico y esteárico, (ácidos grasos saturados). De lo que obtenemos que sea fundamental para obtener un jamón de calidad, proporcionar una dieta natural al cerdo ibérico, así como lo es la cría en libertad en la cual el cerdo realiza un ejercicio que ayuda en la constitución y composición adecuada del jamón ibérico.

La presencia de grasa infiltrada, característica imprescindible de la carne de cerdo ibérico, es la que confiere a los productos resultantes una jugosidad, aroma y bouquet característico con una apreciación diferenciada entre los consumidores de este tipo de productos.